DESNUTRICIÓN FEMENINA

27/06/2018 17:36 pm



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La ciencia avanza, y en particular el campo de lo que se llama epigenética, es decir la influencia que el ambiente tiene sobre el genoma humano de forma temporal sin alterarlo definitivamente, ha avanzado de manera significativa en las últimas décadas. Solo que en Venezuela, el retroceso es tan importante que hemos vuelto a una especia de década de los 40, pero peor, porque no hay manera de justificar lo que ocurre en nuestro país a la luz de los avances de la ciencia y la tecnología.

El estado nutricional de la madre al momento de iniciar el embarazo, es factor fundamental para el óptimo desarrollo del mismo y un comienzo de la vida en buenas condiciones. El hecho de encontrarse con una deficiencia al momento de la concepción, es una desventaja para el nuevo ser en tanto que la compensación durante el embarazo es difícil de lograr.

En Venezuela, la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) 2017, reportó que el 80% de los hogares vivía en condiciones de inseguridad alimentaria. Pero de toda la población estudiada el 50,9 % de los individuos pertenece al género femenino y el 8,35% son adolescentes entre 10-19 años de edad, de las cuales el 80% vive en hogares con inseguridad alimentaria, y expuestas a déficit nutricionales.

Ahora bien, ¿Qué pasa cuando hay un déficit nutricional en las mujeres que se encuentran en edad fértil? Los riesgos de padecer enfermedades crónicas asociadas a la nutrición aumentan, tanto para ellas como para sus futuros hijos.  Y es así como los círculos viciosos de la pobreza y malnutrición se perpetúan si no se intervienen adecuadamente.

El bajo peso al nacer, es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas asociadas a la nutrición durante la adultez. La diabetes, la obesidad, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer están asociados al inicio de la vida con déficit nutricional y al crecimiento rápido compensatorio que se produce en los primeros años de vida.

Esta es la razón por la cual preocupan las condiciones de vida que acompañan el inicio de la vida de los futuros venezolanos, donde los condicionantes sociales de la salud están ejerciendo una influencia negativa sobre los niños en el período crítico del crecimiento que constituyen los primeros mil días de vida: desde la concepción hasta el final de los dos primeros años de vida extrauterina.

Por esto es fundamental, desarrollar estrategias para la promoción de la salud, mejorar el conocimiento y educación nutricionales y de medidas básicas de salud. Estamos hablando de medidas muy sencillas, desde reforzar la importancia de lavarse las manos y hervir el agua, pasando por las estrategias de combinación de alimentos y utilización de lo disponible en la cocina son medidas muy sencillas que van a ejercer una influencia positiva.

Lo otro que resulta sumamente importante es mejorar los planes de educación sexual y planificación familiar y realizar énfasis en el control adecuado del embarazo una vez que este ha llegado, para poder hacer seguimiento al desarrollo del mismo y poder intervenir ante cualquier complicación. También es muy importante educar a las madres para llevar el control post parto, debido a que esta es una nueva etapa pre-concepcional y donde deben tomarse las medidas para que no ocurra un deterioro de la salud materna y enfatizar en los cuidados del niño sano para que reciba los protocolos de vacunación acorde con su edad y llevar la curva de crecimiento que permite evaluar su bienestar.

 De esta manera, se logrará que las intervenciones en la promoción de la salud y alimentación adecuadas, actúen  como agentes que mejoren la salud durante el inicio de la vida en Venezuela.

Marianella Herrera-Cuenca

Doctor en Nutrición, Profesora del CENDES-UCV y Miembro del Consejo Directivo de Fundación Bengoa y Observatorio Venezolano de la Salud